La almeja borracha [RaphaelVSLyonel]

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La almeja borracha [RaphaelVSLyonel]

Mensaje por Lyonel Moore el Mar Dic 02, 2014 8:14 am

- Jé-. Dijo el bramido moguri tras bajar de un salto de los hombros del chico que lo acompañaba.

Lyonel y Naru se habían embarcado en una misión en busca de alguien suficientemente loco, o valiente, para unirse a su banda pirata, a la que orgullosamente llamaba el “Capitan” como “Black Pompon”

- Teiko , ya estamos en Rabanasta-kupó…- Les habían llegado rumores de una taberna en al cual podrían encontrar buenos candidatos para su barco… futuro barco.- Ahora debemos buscar la taberna de la Almeja Borracha-kupó. ¿Te acuerdas donde dijo que estaba?

El joven Teiko tenía la mirada fría de aquel que había visto demasiado ya en su vida, la cual era aún más impresionante aun debido a sus ojos del color azules, de un azul gélido
 
- Uhmmm déjame un momento, creo que lo apunté en un papel –Decía mientras se palpaba los bolsillos, hasta que recordó algo y fijó su mirada en Lyo, que se encontraba realizando origami – Lyonel… No podría ser, por casualidad, ese el papel que te di ayer ¿verdad?
- Kupo…-Entonces el Gran Capitán fue consciente de la situación y con otro exaltado kupó empezó a desplegar nervioso el cisne de papel, rasgándolo por accidente partiéndolo en varios trozos-…Según esto puede estar en la zona este de la ciudad… o en el barrio norte-kupó.- Dijo con la confianza de que el mapa ya venía confuso de por si.

Teiko se apoyó en la espalda de una pared, con la mano acariciándose la frente en una clara señal de breve frustración con la situación- Bueno, no quería hacer esto… Pero tendremos que dividirnos, tu ve a la zona este que yo iré a al barrio norte, ¿de acuerdo…-Vio el gesto airado del moguri, diciendo al final con esa ligera resignación con la que se habla con un niño pequeño-… mi capitán?

- Parece una idea sensata-kupó, aunque tengo yo otra mejor…. ¿Por qué no nos separamos yo a la zona este mientras tu miras si se encuentra en el barrio Norte-kupó?
- Que gran idea mi capitán… Vaya con cuidado y no se meta en líos.

Tras la despedida ambos se separaron, mas Lyonel no pudo resistir una retalía de quejas mientras se iba sobre aquello último “Soy un temible capitán pirata, no gano gana haciendo un problema en una ciudad tan tierra adentro, tsss”

Bigotitos de Seda era capaz de moverse por la ciudad con cierta soltura, sin dejarse engatusar  por las extravagancias de la gran ciudad debido a estar acostumbrado a todas ellas de los viajes que había hecho con sus padres por todos los continentes.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Varias horas pasaron deambulando por la ciudad hasta que el pequeño moguri encontró un excéntrico bar en el que se veía un gran logo animado en el que una almeja bebía cerveza. “Sin duda alguna es el lugar-kupó”

Se hinchó de orgullo como tan solo el podía y entró en el local. Era amplio, con una gran barra y varias mesas, llena de bastantes clientes de una mezcla variopinta de razas. Él pensó que era perfecto, pero la vista se le fue a una linda moguri con falda muy corta y ojos penetrantes que estaba sentada en la barra, a la que se acercó con su más conquistadora sonrisa.

-Hola, bonita-kupó. Había venido aquí buscando fieros hombres para mi banda pirata, pero lo que nunca habría esperado encontrarme, tierra tan adentro-kupó, era una sirena capaz de aclamar la atención de mi pompón- Dijo tras dar un salto para montarse en el taburete y apoyarse en la barra

-Oh por favor-kupo, me estas sacando los colores. ¿Y que hace un pirata tan increíble como tu por estas tierras? ¿Vas a engatusar a alguno de estos fieros hombres para que se unan a ti? Debes ser muy valiente

-Kupó- Dijo haciéndose el halagado- Verás como un verdadero pirata llama a las armas-. Se bajó de taburete y se fue hasta la mesa más céntrica de la sala, montándose encima y tirando una jarra de cerveza al suelo con el pompón para llamar la atención de todos los presentes, que lo miraron con caras extrañadas.

-Buenos días, señores guerreros de estas tierras-kupó. No sé si sabeis quien soy, pero si miráis mi pompón podréis deducir que soy el temible capitán de la banda de Black Pompon, el temible pirata Bigotitos de Seda-kupó… - Entonces dio una vuelta sobre la tabla de la mesa para mirar a todos a la cara- Y estoy aquí para llevarme a más fuerte y valiente de vosotros a surcar los mares conmigo- Entonces miró a la sensual moguri y le guiñó un ojo.


FDI;
No me terminó de convencer, pero se intentó T_T
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Re: La almeja borracha [RaphaelVSLyonel]

Mensaje por Raphael Redwyne el Sáb Ene 31, 2015 12:28 am

"Burp"

El calor de Rabanasta era agobiante, aún en pleno invierno. Su bebida, en cambio, emanaba una sensación ligera y refrescante, aunque aquél «black blizzard», uno de los tragos más populares de la ciudad, no tenía nada de ligero, aunque su sabor fresco apenas amargo engañaba al resto de los sentidos. Raphael miró al fondo del vaso, ahora vacío y en donde sólo quedaban pequeños guijarros color aguamarina. El bartender aseguraba que eran trozos de piedra del hielo, y que de ahí venía el nombre de la bebida. Y bueno, ciertamente era refrescante.

El Jardín se había estacionado en las afueras de Rabanasta la noche anterior, y había un par de estudiantes y SeeDs rondando por la calurosa ciudad. Incluso alguno que otro profesor había bajado de la nave. Raphael miró el reloj de su celular. Eran las 5:30 ya, y pensó que quizás sería prudente volver al Jardín… después de un trago más.

¡Ahaha! ¡Te lo digo! ¡El hálito de un Molbol olería mejor que eso!

Por su andar, Raphael pudo notar que el bangaa no estaba del todo sobrio. Su piel era de un color amarillento y portaba unos pantalones holgados de color blanco, estando desnudo de la cintura para arriba. Cuando hablaba, se podía ver como saltaban de su lengua pequeñas y brillantes gotas de saliva. Pero sin duda lo que más resaltaba en él eran sus dientes, triangulares y muy separados, de forma que se asimilaban bastante a una sierra. Algunos de ellos tenían un leve tono amarillento, y todos parecían estar tremendamente afilados. Su lengua bailaba y se retorcía a la par que sus palabras, salpicando pequeñas gotas de saliva que brillaban al recibir la dorada luz del sol.

A pesar de lo feroz de esa primera impresión, no pasó mucho tiempo antes de que Raphael notara que se trataba de un sujeto muy afable, diferente al resto de bangaas que había conocido antes. O mejor dicho, diferente al estereotipo que tenía en la mente acerca de ellos. Quizás era porque ninguno de los dos estaba completamente sobrio, pero sus historias eran de lo más amenas de escuchar. Era una especie de comediante improvisado para la taberna. Y fue precisamente esa especie de espectáculo informal lo que convenció al rubio de quedarse más tiempo que la mayoría de los estudiantes del Jardín, quienes ya se habían retirado.

¡Lléname la jarra con sabotenda!

¿Sabotenda? Dame una a mi también—. Nunca había oído de algo así en su vida, así que ciertamente le provocaba curiosidad, ¿y por qué no?

Cuida'o, chico— Dijo, no sin antes pegarle un trago al enorme tarro de ese líquido amarillento y espumoso. De no ser porque en ocasiones brotaban pequeñas burbujas color verde limón, habría dicho que se trataba de una cerveza común y corriente—. Que ésto no es cosa de juego. Esss una bebida mu’ fuerte, sí señor. Por supuesto, también es una bebida deliciosa, pero no qu’ero ningún crío medio muerto en la puerta del bar. No señor, de laría una imagen horrible a mi negocio—.

¿Tu negocio?— ¿Alguien como él era dueño del bar? Raphael arqueó una ceja, tras haber decidido ignorar el hecho de que le habían dicho ‘crío’, cosa que ciertamente le hería un poco el orgullo.

¡Asssí es!  Mi nombre es Galle Fizzard, y soy propietario La Almeja Borracha, la mejor taberna en el distrito norte para beber hasta vomitar y orinarte en los pantalones—. El bangaa bebía a tragos agigantados—. Claro, que pareces mayor que muchos de los chavales que han venido aquí. Especialmente ayer y hoy. Decían ser Seeds, ya sabes, andan rondando la ciudad desde anoche—. El rubio pudo notar un ligero y muy sutil tono despectivo en las últimas dos frases del lagarto.

¿SeeD? ¿Y qué hay de malo con n... ellos?— Bueno, técnicamente aún no era un SeeD, sino un estudiante, ¿verdad?

Nada, nada. Sólo me parece curiosa esa nave voladora suya—. El bangaa dio un último trago antes de vaciar el tarro por completo—. Han estado viniendo muchos entre ayer y hoy. Bueno para el negocio, de no ser porque varios de ellos causaron varios daños anoche—. Apuntó con el pulgar a una mesa rota que estaba detrás de él, medio escondida en un rincón oscuro. La sonrisa del lagarto recorría su rostro de punta a punta, cosa que Raphael encontró tan repugnante como aterradora. Había escuchado un par de rumores sobre ciertos alborotos que ciertos estudiantes revoltosos habían causado en cierto bar de la ciudad. De entre todos, no se le ocurrió imaginar que se trataba de La Almeja Borracha, y mientras se planteaba que ya era hora de volver, vio a una pequeña criatura blanca entró por la enorme puerta de madera de carpe. El mogurí no parecía pasar mas allá del metro de altura, pero por su apariencia Raphael pudo notar que no se trataba de uno que se podría considerar común. Ciertamente, llamaba bastante la atención.

Fue a hablar con una mogurí sentada en el otro extremo de la barra. ¿Pirata? Por sus palabras, Raphael notó que bien podría estar hablando un niño prepuberto. También pudo notar cierta mirada despectiva en el rostro del bangaa. Parecía que algo le había molestado. Pero ese ceño fruncido se esfumó y pronto se transformó en una carcajada, tras las últimas frases del mogurí. Y Raphael no pudo evitar seguirle, al igual que el resto de la taberna.

¡JAJAJAJA!— las risas retumbaban por todo el lugar, en una especie de euforia colectiva —. ¡Bigotitos de Seda, ha dicho! ¿Y ahora qué sigue? ¿Naricita de felpa? ¿Nalgas de terciopelo? JAJAJAJAJA

No tuvo forma de saber con exactitud cuánto tiempo duraron las risas. De pronto, Raphael se dio cuenta de que su jarra se había vaciado, y que el bangaa trataba de hablarle.

¿Sabes? Ésta clase de cosas nunca termina bien, por muy ridículo que sea—. Un último resoplo salió por la nariz del lagarto —. En especial con esos piratas. Llevo demasiado tiempo en este negocio, y se que habrá problemas. Siempre los hay si es que hay piratas involucrados. También se cuando estoy hasta las chanclas, y por desgracia, la seguridad está igual o peor que yo. ¿Qué te parece si te encargas de cualquier riña que pueda suceder? O mejor aún, ¿qué tal si te aseguras de que suceda alguna riña? Qu’ero ver de qué estan hechos los SeeDs de Mark Sulí. A cambio te daré todo el sabotenda que quieras, y gratis—.

Se preguntó qué era lo que lo había delatado, y se le ocurrió que el bangaa lo había sabido desde un principio.

off:
Perdón por la tardanza, no volverá a suceder <.
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