Ceniza a las Cenizas ... [Prólogo] (+18)

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Ceniza a las Cenizas ... [Prólogo] (+18)

Mensaje por Skylark el Mar Nov 25, 2014 1:19 pm

Ceniza a las Cenizas: El mal en el Mundo..

Riehn, una próspera, aunque pequeña, aldea de Roegadyn ubicada al norte de  Mysidia es el lugar de comienzo de esta historia.
Por aquellos años, el último Viejo Líder del pequeño pueblo había pasado a mejor vida por causas naturales hace bastantes estaciones, dejando a su sucesor Despana Uxdragneel como anciano del pueblo, aunque su edad no fuese la de un venerable de su raza.
Despana Uxdragneel por aquellos años era el orgulloso padre de un fuerte muchacho, su primer hijo Bronxer, al cual enseñó todo lo que sabía sobre honor y deber.
Su esposa, Aelynn, viajaba continuamente como embajadora de paz y emisaria de la aldea a la capital Deling tanto como a Mysidia y Kalm, estrechando los lazos de confianza y comunidad con las ciudades más grandes.

Despana era un Roegadyn alto de complexión fibrosa y ceño esculpido, una cicatriz en su ojo izquierdo, herida que lo dejase tuerto, hacía que se viera aún más agresivo de lo que ya parecía con sus dos metros y veintiseis de altura. Su cabello era Castaño claro y su tez algo bronceada por el hábitat, tan cerca del Desierto Riucano, donde su gente solía entrenarse y cazar. Era el mejor de los Dragoon (Caballero Dragón) de su aldea, generación y tal vez incluso, de su raza.

Por su parte Aelynn, tenía la piel platinada muy pálida, ya que provenía de otra tribu más alejada, sus cabellos color ceniza contrastaban fuertemente con sus oscuros ojos negros. A pesar de ser una Roegadyn, su complexión era delicada ya que no se dedicaba a las artes de la guerra como lo hacía comúnmente su raza, Aelynn era una manipuladora de las energías elementales, una Maga Negra, que contaba con la sutileza y delicadeza del academicismo para ser la mediadora perfecta dentro de sus pares.

El hijo mayor, Bronxer, era el retrato calcado de su padre, con sus mismos ojos azul profundo y una actitud y jovialidad severa. Se esforzaba al máximo por enorgullecer a su progenitor, mejorando cada día más, para ser el mejor guerrero de su pueblo. A veces, su carácter extremadamente exigente hacía que Bronxer terminase con algún desgarro o herida, la cual era atendida ya fuese por su madre o por su padre, ambos conocedores de la habilidad suficiente de medicina y herbalismo para no solo ser guías de guerra sinó también curanderos y consultores espirituales de su pueblo.

Pero una noche, las cosas cambiaron, no todo podía ser perfecto por siempre.
Un día ya olvidado de finales de Agosto, el mes del destructor, Aelynn viajaba con su comitiva habitual pero en un viaje muy especial, el primero para entablar alianza con la ciudad portuaria de Balforheim. El viaje sería pesado e infortuito sin mencionar que jamás llegaría a destino.
Una noche de aquellas del viaje, no se sabe bien que pasó, el vigía se durmió, no estaba presente en ese entonces, fué emboscado o quizás que penuria, pero ninguno escuchó como llegaban los Bandidos de la Cola de la Raya de Arena, silentes, prácticos y mortales, acabarían con más de un tercio de los guardianes antes que se diera la alarma.
La resistencia fué dura, a pesar de superarlos en recursos y número, los bandidos no sabían lo fieros que podían a llegar a ser los Berserker Roegadyn hasta ese entonces, llevándose aproximadamente 5x1... en el caos de la situación Aelynn fué raptada, envenenada y sustraída de su tienda por sobre los cadáveres de sus dos damas de compañía asesinadas cobárdemente por la espalda.
Con la luz y la llegada del amanecer los asesinos, ladrones y guerreros se desvanecieron como si de oscuridad pura se tratasen, habían pocos sobrevivientes, pero los suficientes para improvisar el regreso a la Aldea a informar lo ocurrido y pedir ayuda.
Despana indignado, después de enterarse del rapto de su mujer,  juntó a sus mejores guerreros y viajó en búsqueda de su esposa, dispuesto a enfrentarse a puños con el mismo Ifrit si fuese necesario.

(Violencia +18)




Como era de esperarse los bandidos atacaron, el campamento estaba silente, ningún vigía a la vista, entraron con confianza en el perímetro, los ojos de los Roegadyn estaban clavados en los movimientos de sus enemigos, revisando cada brizna de pasto moverse con el viento.
Las manos de Despana temblaban sus dientes apretados rechinaban en un sonido ahogado bajo sus labios, hasta que los bandidos estuviesen lo suficientemente cerca como para no poder escapar...
"¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡A LAS ARMAAS!!!!!!!!!!!!!" - Los bandidos emboscados trataron de emprender la huída desordenados, despavoridos, algunos ni supieron lo que les pasó.

Los gritos de dolor cuando sus miembros eran amputados, sus huesos quebrados y clavículas machacadas, las órdenes del jefe Despana eran claras, ~déjenlos con vida, alguno hablará~, obviamente no todos sus hombres podían cumplir aquello, las lanzas se trababan en los intestinos de los adversarios, los mazazos en las sienes hacían que la sangre y los globos oculares saltasen de sus cuencas. A pesar de lo caótico de la batalla, todo estaba perfectamente controlado por los hombres de Despana, ningún bandido logró regresar a su guarida.
El sonido desagradable del chapoteo de la sangre, el pisar de las manos, los huesos y el encéfalo de más de algún desafortunado bandido destajado, fué la sinfonía disfónica del infierno que Despana haría sufrir a cada uno de esos tipejos capturados.

Algunos amarrados, la mayoría amputados o quebrados en alguna parte de su cuerpo, habían sido cauterizados a fuego vivo para evitar que se desangrasen.
Eran cerca de 7 los que estaban en condiciones de hablar.
Despana comenzó uno por uno.

"Donde están tus compañeros" - Solo recibió silencio. Lo preguntó una segunda vez, tampoco recibió respuesta. Dió un puntapié en el rostro al sujeto, un par de dientes salieron disparados mientras el tipo se iba de espaldas al piso.
"¡¿DONDE?!" - Pisó la ingle del sujeto con tal fuerza que se escuchó como el coxis crujía, seguido de un grito desgarrador de dolor y desesperación, el ojo lleno de furia del Roegadyn se clavo en el sujeto, sin sacarle el pié de encima, observando como se retorcía e intentaba zafarse, las uñas del tipo se desprendieron de sus dedos al intentar mover la bota de Despana, no tenía la suficiente fuerza para apartar el pié del imponente vengador que venía por su esposa. Permaneció inmóvil, hasta que el sujeto entró en shock y dejó de luchar. Su ojo de fuego se poso sobre el segundo.
"Donde están tus compañeros" - volvió a preguntar. Esta vez recibió un escupitajo, saliva y sangre corrieron por su cicatriz, bajando lentamente por su rostro. Tomó al tipo de la amarra que mantenía sus manos juntas y lo alzó.
No medió palabra alguna. Lo observó fijamente a los ojos. Su lanza entró por el bajo vientre del sujeto que en un grito ahogado empezó a retorcerse.
Giró lentamente su arma y empezó a sacarle los intestinos mientras aún seguía con vida. La saliva, sangre y lágrimas brotaban sin control del desfigurado rostro del individuo torturado, temblando, inmóvil... el orín corrió por sus piernas al suelo y un desagradable olor a fecas se hizo presente al olfato del Roegadyn. Despana lo arrojó a un costado -"Quémenlo"
Se dirigió al siguiente pero antes de preguntar recibió la respuesta que esperaba.
"hablaré" - Dijo el siguiente bandido con lágrimas en sus ojos. El ladrón de al lado se lanzó a atacar a su compañero por bocón, logrando arrancarle una oreja con los dientes, fueron rápidamente separado por los hombres de Despana.
Uxdragneel observó detenidamente al que atacó a su colaborador -"Quémenlo vivo, primero los pies, después los brazos si sobrevive échenle miel y lo dejamos a los insectos." - Volvió a mirar al tipo, sin oreja. Y el sujeto soltó todo lo que sabía.

Luego de ubicar el lugar geográficamente con su cartógrafo, miró a los otros 4 que quedaban con vida. Atados en el piso.
"Córtenles la garganta." Sus hombres sin dudarlo desenfundaron sus cuchillos y los degollaron, Despana observó como la sangre brotaba del cuello de cada uno de los prisioneros, hasta que la última gota de vida saliese de la herida del último hombre en dejar de respirar...


[...]


Continuará...
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Re: Ceniza a las Cenizas ... [Prólogo] (+18)

Mensaje por Skylark el Mar Dic 02, 2014 1:02 pm

Ceniza a las Cenizas: El dolor de una Madre..

Aelynn, medio inconsciente por el veneno que le administraron en un rápido corte en un costado de su cintura sentía que todo daba vueltas a su alrededor, solo lograba distinguir sombras y destellos de luz, palabras lejanas sin sentido, frases cortadas, risas, agua..

Las esencias aromáticas sustraídas de su caravana, era lo único familiar que lograba distinguir, en su estado.
No sabe cuanto tiempo pasó, horas, días... Cuando logró volver en si, Vomitó algo negruzco, su boca sabía a diantres... hasta algunos granos de tierra logró distinguir entre sus dientes. Estaba encadenada, sus delicados antebrazos con sangre seca, y manchados por los grilletes en mal estado, trató de guardar la calma, observó a su alrededor, el lugar lúgubre, frío y sucio, el hedor a humedad y a algo en descomposición perturbaban sus sentidos y le impedían enfocarse, de sus labios resecos solo salió un susurro ~Despana...~ antes de que sus lágrimas comenzasen a caer de sus ojos y rodar por sus mejillas, limpiando un poco su faz. El mudo sollozo no paró hasta que de cansancio y fatiga calló dormida, después de un tiempo que le pareció desesperádamente interminable.

Cuando volvió a despertar tenía un cuenco con agua frente a ella, sus ojos se abrieron de par en par y se avalanzó contra él, sus pies también estaban encadenados lo que la hizo caer pesadamente al suelo, no le importó, alcanzó el recipiente y ni bien lo acercó a su boca el agua ya pasaba por su garganta, desesperada tomó el agua de un solo trago, se atragantó, toció, se limpió la boca con la rasgada manga de su ropa. Volvió a mirar a su alrededor y se centró más en su actual condición, trató de recordar lo ocurrido y le comenzó a doler la cabeza, ~bandidos, sangre, veneno, secuestro... ~, era prisionera de alguna banda. Por lo menos podía agradecer que estaba con vida.

No supo cuanto tiempo pasó, inmóvil en un rincón, hasta que vió por vez primera a una criatura viva, parecía un Hume.
Aún sigues con vida eh? ~ sigh! ~ Creo que el jefe querrá ver esto.. el rostro del sujeto se acercó a ella, no habían rejas ni barras de pormedio, olía horrible, un ojo en tinta semicerrado y un bello facial mal afeitado fué lo primero que vió, los dientes amarillentos y su boca expelían un aroma putrefacto, se acercó a ella y solo recibió una patada, comenzó a gritar, pero nadie vino en su ayuda... el sujeto escupió sobre ella y se fué.

Estaba furiosa, a duras penas había podido con un remedo Hume como ese no lograba centrarse lo suficiente para poder juntar la suficiente energía arcana para poder invocar el poder de Piro, o ningún otro en realidad.

Se resignó, supuso que tendría que hacer uso de todo su ingenio y labia para tener una leve oportunidad de intentar escapar con vida de esa caverna maloliente.

Entre sus pensamientos recordó a su hijo, Bronxer, deseaba volverlo a ver, a él y a su amado Despana.

Nuevamente se puso alerta, escuchó pasos dirigiéndose a su cubículo, lentamente pensaba en como poder convencer o engañar al sujeto de que la liberase o llevase frente a su líder, en su cabeza planeaba como deshacerse de sus cadenas, buscaba a sus lados, algo que pudiese usar como arma un hueso tal vez, pero sus esperanzas se esfumaron casi de inmediato cuando vió la sombra enorme de un sujeto llegando hacia ella, abrió los ojos y su boca también, era un Ronso inmenso con cicatrices y forrado en una armadura que lo cubría casi por completo, su mirada era fría como el hielo y lo peor de todo, su cuerno estaba quebrado, debía ser un traidor o desertor, con Ronso como este se le hacía imposible tratar, no sabía como abordar a un sujeto así.

La bestia que tenía frente a si la levantó de un brazo con una facilidad sorprendente, aún abrumada sintió un fuerte ardor en la boca del estómago antes de perder el conocimiento denuevo. La había golpeado con tal fuerza que la había dejado sin aliento y en su condición se desvaneció como el humo de una pipa al viento.

El Ronso la desencadenó, la tomó y cargó fuera del calabozo, sin que ella siquiera se enterase...

(Violencia Sexual +18)

Sintió como algo fresco recorría su vientre volvió a sentirse prisionera, esta vez estaba boca arriba, sin abrir sus ojos trató de forcejear, estaba sobre una superficie fría, sentía frío.. también se percató de que estaba desnuda sobre algo parecido a una mesa, atada de manos y pies.
Cuando logró reunir el valor para abrir sus ojos vió que a su alrededor ténuemente iluminado habían velas, un aroma a inciensos, como los que llevaba de presente al puerto de Balforheim. Un Hume estaba a un costado, se acercó y comenzó a manosearla, intentó liberarse sin éxito.
El sujeto parecía mejor vestido que los otros que había visto, su mirada estaba fija en el tipo que sonreía, estaba a su merced.
Pasó una daga por su ombligo, ascendiendo a sus pechos, jugando con sus pezones y luego con su cuello, intentó cortarse mientras el sujeto pasaba el puñal por debajo de su oreja, pero sin más que un rasguño. El tipo se enfureció y la abofeteó hasta que se cansó.
Entre lágrimas y el rostro dolorido solo cerró los ojos y comenzó a llorar.

Un dolor punzante en su entrepierna la hizo apretar los dientes mientras el sujeto la penetraba, era evidentemente más bajo que ella tocaba y lamía su pecho mientras arremetía contra sus caderas, intentó pensar en algo que la reconfortara, su esposo Despana vendría por ella, estaba segura, lo único que le pedía a los Fal'cie era que en ese preciso momento entrase por alguna puerta y partiese a la mitad al sujeto que la ultrajaba, pero aquello no sucedió. La mordió, la golpeó con violencia, incluso asfixió mientras se aprovechaba de ella, sentía como si sus entrañas se quemaban entre dolor, angustia y furia... pero estaba indefensa, las amarras eran demasiado buenas y ella sin fuerzas.

El dolor y la humillación parecían extender el tiempo hasta el infinito, solo quería que terminasen luego con su vida, pero no lo harían, quizás cuantas veces más tendría que pasar por eso, intentó no pensar en aquello, mientras el sujeto perdía el control en el acto de violarla, lamerla y golpearla, Aelynn solo intentaba pensar en su hogar, su familia.

No pudo decir cuanto duró aquella tortura, pero cuando al fin terminó, sólo quedó la soledad de aquella fría habitación, y la risa de alguien a la distancia. Volvió a sollozar intentando reunir y mantener toda la dignidad de la que era capaz de hacer aplomo en una situación como aquella.

Lentamente el dolor se fué disipando, el frío desvaneciendo al igual que su conciencia en aquella fría mesa, mientras las velas se consumían y se quedaba en silencio en la oscuridad de aquella habitación...

[...]


Continuará...
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Re: Ceniza a las Cenizas ... [Prólogo] (+18)

Mensaje por Skylark el Miér Ene 14, 2015 3:56 pm

Ceniza a las Cenizas: Sangre Ardiente..


El tiempo para prepararse fué breve no podían tardar mucho, si en la guarida de los bandidos se percataban que el grupo no había vuelto enviarían exploradores o peor, se advertirían de un posible ataque. Despana reunió a sus hombres y emprendió el camino hacia el lugar donde esperaba encontrar a su esposa, o por lo menos venganza contra todos aquellos bandidos.

Así pues la empresa fué al lugar, atravesando bosque y desierto por igual hasta llegar a una región montañosa, ahora necesitarían ir con cautela una veintena de Roegadyn no era una compañía fácil de ocultar, tambien esperaban encontrar vigías en el camino. Varyent, hombre de confianza de Despana y montarraz de profesión, se adelantó para limpiar y explorar el terreno, a más de un par de vigías aniquiló a sangre fría sin vacilar ni un solo instante hasta que encontró la entrada a la guarida, estaba vigilada por tres pelafustanes. Volvió a avisa a su jefe y se prepararon para el asalto.

Varyent y Despana lideraron la campaña en vanguardia, mientras el resto de guerreros, paladines y berserker los siguiern de cerca.

Los tres tipos a penas y alcanzaron a reaccionar, uno de ellos sucumbió en el acto aplastado por el Salto de Despana y los otros dos a los virotes de la ballesta de Varyent. Preparados ya, entraron raudos a la cueva donde habitaba la cofradía de la Cola de la Raya de Arena.
Estaba muy bien construido, con pequeños rastrillos que no supusieron problema alguno a los guerreros, las paredes tenían indicaciones en un idioma... un código, que no tuvieron tiempo de desifrar. La cueva estaba adornada con pictogramas y algunos trofeos, entre los cuales se encontraban telas de calidad moderada, pieles de animales y uno que otro escudo con la cabeza de algún animal o mosntruo del sector. El lugar era laberíntico se separaron en tres células de 7 hombres cada una y entraron por la fuerza, asesinaron a cuanto ladrón encontraron en su paso y se abrieron camino en el lugar sin mayor problema, hasta que los ladrones alcanzaron a organizarse, el sonido de un cuerno alertó al resto de la cofradía y entonces la historia fué distinta, una sangrienta batalla se lideró rodeada de tiera y rocas en aquel siniestro lugar.
Los hombres de Despana eran evidentemente superiores en fuerza y poder a los esbirros de poca monta de las primeras acometidas, el crujir de los huesos y los gritos de los enemigos resonaban el en lugar como una canción lúgubre que animaba a los aliados a seguir con su fatal empresa de cobrar venganza por la señora de su jefe, Varyent se adelantó en soledad buscando algún sobreviviente de la primera caravana en ser asaltada por estos desgraciados, silente, rápido y eficaz se hizo camino a los rincones más profundos del énclave menguando las fuerzas de los enemigos, sembrando el desorden entre las vías de informantes que corrían raudos y desesperados ante el ataque pseudo sorpresa del cual eran víctimas en ese preciso instante, sea como fuere la información, aunque no a tiempo, llegó a los centinelas y despues de unos instantes que parecieron un parpadear de ojos trajeron consigo a los asesinos y guerreros más fuertes del gremio, entre ellos el poderoso Ronso, la mano derecha del jefe de la Banda.

Varyent avanzó, entrando a más de algún cubil protegido, resguardado, en los que encontró habitaciones evidentemente más lujosas, un par de salas con víberes y tesoros, de los cuales pasó en absoluto, su corazón no era ambicioso y sólo vivía para servir a su propósito, ser los ojos de su señor.

En las cuevas la batalla era encarnizada, y los Roegadyn empezaron a tener problemas debido a su tamaño en aquel lugar excavado y creado para medidas Hume, aunque aún así no era impedimento para superar ampliamente las fuerzas de los ladrones despavoridos y sorprendidos por aquel asalto tan repentino.

La cueva contaba con algunas trampas que hicieron caer a un par de compañeros de Despana, pero nada en comparación a la cantidad de enemigos que eran derrotados en contrapartida por las fuerzas del Caballero Dragón que lidereba a empreza.

Varyent por su parte, ya herido por la cantidad de obstaculos que había tenido que enfrentar, llegó a los calabozos, donde encontró el cuerpo a muy mal traer de Aelynn, aún con vida.

"mi señora".~ Las lágrimas de la mujer comenzaron a brotar... "Varyent, eres tu, vino Despana!?" susurró en un hilillo de voz, el montarraz comenzó a romper las cadenas de la cautiva para poder sacarla del lugar y completar la misión que se le había encomendado.

(Violencia +18)

Las paredes se tiñeron de sangre y carne machacada contra las rocas de los bandidos, la lucha era brutal, mientras los Roegadyn mutilaban y machacaban por igual a diestra y siniestra, hasta que un Roegadyn tuvo la mala fortuna de encontrarse con el Ronso. Era una bestia descomunal de fuerza muy superior al remedo y piltrafas de Hume que conformaban la cofradía, sin misericordia alguna cercenaba a los invasores sin mediar palabra alguna, hasta que se topó con el líder de la expedición, los dos titanes de ambos bandos se vieron a la cara por primera vez, el Ronso y Depsna sabían muy bien que su contrincante era de real calibre en esta ocación, aunque el Ronso contaba con ventaja con su hacha de batalla, contra la Alabarda bastante entorpecida por el espacio disponible para la lucha en aquela húmeda y sumagada cueva.

Se lanzó contra Despana con desenfreno, asestando sendos golpes con su arma haciendo retroceder al Dragoon, Despana estaba en desventaja tanto en terreno como en fuerza, aquel Ronso era extremadamente fibroso, con potentes golpes desequilibraba al Roegadyn obligándolo a estar a la defensiva.
La visión de Despana carente en gran parte del sentido de profundidad por ser tuerto también contribuía a que estuviese en desventaja en aquel lugar lúgubre, se estaba llevando la peor parte, girando su alabarda intentó aumentar su distancia, pero sentrabó contra una pared, recibiendo de lleno un golpe que partió su armadura hasta alcanzar su carne, un sonido ahogado por los dientes apretados y rechinantes evitó que gritase, aún cuando la sangre brotase en demacía cuando el hacha fué jalada por el Ronso, desgarrando aún más su cuerpo, retrocedió nuevamente, si seguía así estaba perdido.

Despana se preparó para acabar en el frentamiento costase lo que le costara, giró su lanza y la apuntó contra el Ronso, ispiró y aguantó la respiración y se lanzó con todo contra el elemigo, el Ronso a duras penas logró hacerse a un costado aún así recibiendo un corte limpio bajo su brazo derecho, el hacha del sujeto comenzó a subir en dirección a los brazos de Despana, los cercenaría o les causaría un gran daño de seguro, pero se econtró con la pierna izquierda del Roegadyn, la cual voló en pedazos... el grito del Caballero Dragón retumbó en el lugar, había perdido la pierna, pero aún no la vida.

Se avalanzó sobre el ronso y lo tomó del cuello con la mano derenca y del rostro con la mano izquierda, apretó tan fuerte como pudo hasta reventarle el globo ocular derecho al ronso, el cual rugió también retumbando el lugar, la sangre de Despana cubrió la armadura del imponente enemigo, haciéndolo resbalar, ambos en el suelo forcejearon por unos instantes que parecieron una eternidad, el Ronso comenzó a zafarse de la presa, tenía más fuerza que el Roegadyn en bruto, en la desesperante situación Despana arremetió con la frente en la nariz del Ronso, quebrándosela de lleno, lo hizo denuevo, sabiendo que sus brazos en cualquier instante estarían fuera del forcejeo, su muñeca derecha crugió contra el suelo mientras el Ronso lo tomaba por el cuello, apretándolo con fuerza, empezó a perder la respiración pero con su mano quebrada por el impacto contra el suelo logró arrancarle l otro ojo al Ronso y dejarlo sin visión alguna... aún así la bestia de fuerza descomunal no lo soló y tumbó la presa en sentido contrario, sus costillas resonaron con el rodillazo del enemigo, moriría ...

...ya sin fuerzas para seguir luchando y con el dolor que lo superaba miro con su ojo lleno de furia a su enemigo, mientras empezaba a perder el conocimiento... Un puñal atravezó el cráneo del Ronso saliendo por su boca y la presa perdió toda fuerza, Aelynn, que había llegado junto con Varyent de las mazmorras, lo había apuñalado en la nuca... la visión de su ángel amado fué lo último que Despana logró distinguir antes de perder el conocimiento.

[...]


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