Lloyd Vylard

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Lloyd Vylard

Mensaje por Fal'cie Llymlaen el Jue Nov 06, 2014 4:14 pm



Lloyd Vylard



EDAD
20

RAZA
Albhed

COSMOLOGÍA
Oschon, el Viajero.
(24 de Junio)

ALINEAMIENTO
Caotico Bueno

PROFESIÓN
Ladrón

ORIGEN
El Hogar

FACCIÓN
Clan Centurio (Cazador)



APARIENCIA

Lloyd es un muchacho bastante vivaracho. Pelo medio largo de un color rubio claro, cejas finas del mismo color y ojos verdes esmeralda característicos de su raza. Nariz fina y no demasiado larga, acompañada de unos labios finos casi siempre acabados en sonrisa, además de unas orejas pequeñas tapadas por su propio pelo. Es un muchacho que ronda el metro ochenta en altura y no es demasiado ancho. Constitución más bien fibrosa y ágil. Suele vestir ropajes algo desgastados de colores claros, bien verdes o bien azules. Guanteletes viejos de un color marrón, unos pantalones descosidos largos y unas botas bien ajustadas.


PERSONALIDAD

Lloyd fue abandonado a una edad muy temprana y nunca tuvo a nadie que realmente se preocupara por él, por lo que llegó a desarrollar una independencia bastante fuera de lo común para alguien tan joven. Aún así siempre tuvo un sentido de la moral bastante alto, intentando siempre caminar por lo que él pensaba que era lo correcto. No obstante, piensa que la manera de llegar a “lo correcto” es la que puede imponer el mismo y no las leyes, puesto que estas se hacen demasiado lentas y nunca son todo lo efectivas de lo que deben llegar a ser.

Lloyd no tiene amigos claramente declarados; Un chico algo antisocial y pasota, siempre tirado a la bartola y pasando de la gente. Solo suele interesarse por alguien cuando realmente llama su atención de una manera realmente clara.

Respecto a las mujeres no tiene ningún patrón común. Es un torpe total y solo por eso piensa que el amor es una tontería inventada por alguno de los 12 dioses menores. No sabe realmente como tratar a una mujer; “Gajes del oficio”, como dice él.

Es todo un pensador, nunca suele lanzarse a algo de forma abrupto; es decir, que suele pensarse las cosas más de dos veces, e incluso de tres. Sus planes tienden a ser bien elaborados y cuando lucha le pasa exactamente lo mismo. No es nada impulsivo y suele observar la situación muchas veces. Solo si se ve en el caso de necesitar, por vida o muerte, ser impulsivo lo será.

No es que sea la mejor persona del mundo, pero como bien sabe él, la pobreza no es plato de buen gusto, y si alguna vez roba es por necesidad. Nunca ha robado nada a alguien pobre, aunque no se podría decir lo mismo de los ricos... Lloyd los detesta y los tiene bastante cruzados. Siempre que puede les hace alguna trastada, como si ese fuera su único objetivo en la vida.

Finalizando; Lloyd no suele ser un muchacho que intente ser alguien que no es para agradar a otro alguien, ni mucho menos. Más bien ni siquiera intenta nada, si te gusta bien y si no, “adiós muy buenas”... o eso diría él.


SINOPSIS


El Hogar, 03 de Julio, Año 1063, 06 AM.

Un pequeño bulto fue depositado delante de la puerta de uno de los orfanatos más alejados del centro de la ciudad. Los exteriores, como lo llamaban las gentes de por allí. Dos personas encapuchadas de arriba abajo se alejaron un poco del mismo bulto que habían abandonado; una de esas personas tenía lágrimas en los ojos, demasiadas quizá.
No había manera de ver las estrellas, pero el pequeño bebé, que había sido abandonado delante de la puerta, podía ahora observarlas... observarlas detrás de esa poca contaminación luminica. Pero cuando dejó de notar el calor que le ofrecía su madre mientras lo había llevado en brazos... comenzó a llorar.

Rápidamente abrieron la puerta un par de señoras con unos ábitos un poco extraños, y al ver al bebé allí tirado, una de ellas se agachó, recogiéndolo y llevándolo dentro de aquél pequeño orfanato.

-Cuanta crueldad hay en el mundo, Sophia- comentó una de ellas, mientras que la otra simplemente asintió y levantó uno de sus dedos en señal de permiso.

-Lo sé, hermana, pero quien sabe porque ha sido el niño dejado delante de nuestro orfanato; Quizás por prudencia, sabiendo pues la familia que no tendrían con que alimentar al niño...- La otra señora asintió y Sophia acercó sus brazos al bebé para ahora sostenerlo ella en sus brazos- Ambas sabemos que no hay sitio en esta casa para él... tenemos ya demasiadas bocas que alimentar, debemos trasladarlo a la residencia de la costa del sol.

-Sí, lo sé... pero esa casa es aún más pequeña y peor que esta, Sophia... rezó a todos los dioses para que este niño pueda llegar allí sin problema y sea adoptado rápidamente ¿Quien acompañará al pequeño en el turbulento viaje?¿No podríamos simplemente dejarlo en otro orfanato?- Sophia negó varias veces con la cabeza y miró al pequeño, el cual ya se había tranquilizado hace rato.

-Sabes tanto como yo que si nosotras mismas lo dejamos allí no lo aceptaran, y me niego a dejarlo en la puerta como nos lo han dejado a nosotros... no es ningún juguete. Yo mismo acompañaré al chico e intentaré velar por él a lo largo del viaje... solo podemos permitirnos el viaje más barato... espero que ambos lleguemos sanos y a salvo.

Mar del Sur, Costa del Sol, 09 de Julio, Año 1063, 14 PM.

El Sol resplandecía en el cielo. El viaje había sido mucho más cómodo de lo que ambos podían incluso soñar. El desembarco había sido rápido y Sophia había dejado ya al bebé en el otro pequeño orfanato que compartía “sitio” con el de El Hogar. La mujer anciana que llevaba aquél viejo edificio recogió al bebé en brazos y lo llevó hacia una de las habitaciones conjuntas.

El habitáculo era más bien pequeño, y cuando la señora depositó al bebé en el pequeño montón de paja. Varios niños pequeños se acercaron a mirarlo.

“Es un Albhed” decían algunos “Que va, es un Hume, solo que es rubio, idiota” respondían otros... Una de las niñas pequeñas se acercó a la cuna y miró a la anciana.

-¿Tiene nombre?- Preguntó la pequeña, a lo que la anciana solo pudo negar con la cabeza. La niña sonrió y miró al pequeño- Entonces se llamara Lloyd, Lloyd Vylard, así será como mi pequeño hermanito- La anciana asintió entonces y dio un pequeño beso en la mejilla a la niña, después se retiró.

-Oh venga Lily, le has puesto un nombre parecido al tuyo ¡Llamemoslo Cloud! ¡Cloud mola!- Dijeron los demás niños, pero ella negó varias veces y la discusión tuvo lugar hasta bien entrada la noche...

Costa del Sol, 24 de Junio, Año 1074, 16 PM.

-Lo siento Lloyd... no volverá- Decía la mujer que tanto se parecía a la anciana que había cuidado de él tanto tiempo. Pero ella ya no estaba allí, aquella vieja señora se había ido hacía ya un año... y ahora ella también, Lily también se iría, con una familia que solo la quería a ella y no a Lloyd ¿Acaso había hecho algo malo para que nadie lo adoptase? Quizás era muy feo... o quizás es por que su mama nunca le había puesto un nombre de verdad.

-Pero quiero que se quede, es mi hermana- Decía el pequeño muchacho, con toda la cara llena de lagrimas- Es mi hermana, no su hija. Quiero que se quede.

-No puede quedarse Lloyd, lo siento...- Comentó la mujer, mientras le limpiaba la cara con un pañuelo y se daba la vuelta hacia la puerta de la habitación. Aquél día Lloyd se había quedado allí mientras los demás jugaban, puesto que había escuchado lo que habían dicho de Lily y nisiquiera se había podido despedir- Algún día tú también tendrás tu propia familia, eres un buen chico Lloyd, te adoptaran.

Nunca se despediría de Lily y ella nunca le daría su regalo de cumpleaños... se la habían llevado demasiado rápido y Lily nunca le quiso decir nada al joven muchacho. Era su cumpleaños, un día en el que debía ser feliz y celebrarlo con los amigos que no tenía, puesto que los demás niños del orfanato no se llevaban demasiado bien con él. Extrañamente no había ningún otro Albhed,y lo apartaban de una manera bastante brutal. Ese día, su regalo había sido un puñetazo en el estomago, y ni siquiera se lo podía comentar a la supervisora o se llevaría otro.

-No, no lo harán- Lloyd se acercó a la ventana y se quedó mirando hacia fuera, con una enorme pena en su corazón... no había nada más que él pudiera hacer en ese momento, salvo quedarse allí y contemplar como el mundo seguía rodando...

Costa del Sol, 27 de Enero, Año 1079, 06 AM.

Y el edificio entero fue derrumbado. Ya está, ahora si que era oficial. Lloyd se estiró y miró hacia atrás, con una pequeña daga amarrada en el cinto y una pequeña bolsa de viaje atada a la espalda. El sitio donde había crecido había sido derrumbado, y en cierta manera no sentía pena alguna. Ya nunca más vería a alguno de los estúpidos chicos de su misma edad que le amargaban la existencia de pequeño, no más bromas, no más peleas estúpidas, no más palabras estúpidas o insultos. Aún así... algo que él podía llamar hogar ya no existía.

Lloyd frunció el ceño y dio la vuelta, con una sonrisa en la cara. No podía dejar que nadie viera lo que verdaderamente sentía; Ni ahora ni nunca, no podía dejar que lo viera nadie, ya hacía varios años que lo hacia y no había tenido problemas. A todo el mundo le gustaba ver una sonrisa en la cara del muchacho, hasta los que le solían hostigar por ser un Albhed.

Ahora solo debía tomar un barco y viajar a Rabanasta. Ya lo había decidido hacia mucho tiempo y esta vez no sería menos... Aunque, algo le oprimía el corazón.

-Ojalá pudiera volver a verla... aunque solo fuera para despedirme- Quizás pudiera encontrarla en alguno de sus viajes, y eso le subió la moral. Se acercó rápidamente al pequeño puerto de la isla y una vez allí gasto la mitad de las monedas que había conseguido... de manera poco licita, para coger un barco hacia Cleyra. Desde allí a Rabanasta solo era un mero paseo.

No tardó demasiado en tirarse en la cama de su pequeño camarote y abrir un libro que se había llevado del orfanato antes de que fuera completamente derruido. El mismo libro que le había regalado Lily cuando solo tenía 9 años... el mejor regalo de su vida.

Rabanasta, 03 de Agosto, Año 1082, 20 PM.

-¿Te vas ya Lloyd?- Comentó el viejo frutero, el cual le tendió una manzana roja al vuelo que Lloyd cogió sin problema. Era un hombre bastante anciano ya, pero con una enorme barriga y una barba que le llegaba hasta las claviculas del pecho.

-Lo siento Amadeus, pero me tengo que ir ya, si no perderé otra vez el barco y espero no hacerlo, en serio- El viejo frutero se echó una buena risa y se despidió con la mano del muchacho.

Lloyd solía coger barcos al azar desde que había entrado en el clan. “A cualquier lugar donde haya una buena aventura, por favor” decía él a los tenderos que vendían los billetes para el barco, por lo cual cogían cualquier billete y se lo tendían. El rubio asentía riendo y marchaba hacia cualquier parte. No solía ir acompañado por nadie, puesto que casi todo el clan sabía de su antisocialidad. Y eso le costaba al muchacho bastante, puesto que pocas criaturas podía cazar el sólito.

El chico ya llegaba tarde y en cierta manera no podía darse más prisa. Estaba corriendo a todo trapo por la calle principal de comercio. Saltando ancianas, bordeando tenderetes, esquivando perros. Básicamente era un “Lo siento” constante para la gente que adelantaba a toda velocidad.

-¡Mierda!- Ya podía ver el puerto y el barco estaba a punto de salir. Lloyd usó todas las fuerzas que le quedaban para correr aún más deprisa. Pero una vez lo suficientemente cerca, el barco salió y la única posibilidad de entrar dentro era un buen salto, un buen salto para agarrarse a las varandillas.

El golpe que se dió contra el casco del barco fue tremendo. El salto se había efectuado correctamente, pero la distancia era ya demasiado grande y cayó al agua sin remedio. Tardó bastante en volver a subir al puerto y cuando llegó arriba, el tendero que vendía los billetes se rió un poco.

Lloyd le miró con mala cara y se frotó la nariz. Por suerte no se había roto nada, solo había sido el golpe. Suspiró y se sentó en el suelo... y para su sorpresa encontró un pañuelo verde, algo roto ¿Acaso no era el pañuelo verde de Lily? La cara del rubio se tornó en asombro tota, cogió el pañuelo y comenzó a mirar a todos lados, buscando a la muchacha. Pero el puerto estaba abarrotado de gente y no conseguía ver nada. Lloyd frunció el ceño y pegó un zapatazo al suelo. Luego volvió a mirar el pañuelo y entrecerró los ojos. Abrió el pañuelo en dos y de dentro de él cayó un billete de barco... ya tenía un nuevo destino.




VIRTUDES

Ambidiestro: El chico ha utilizado ambas manos en sus entrenamientos debido a su afinidad en combate con dos dagas desde que solo era un crío. En cierta manera siempre ha tenido una facilidad innata para esta virtud.

Autodidacta: Debido a que nadie le ayudo en nada en su juventud (o más bien a casi nada) Lloyd siempre ha tenido que intentar arreglarselas el solo, aprendiendo a hacer cosas él mismo, como por ejemplo el manejo en combate, o el poder de observación, tanto como sus entrenados reflejos.

Independencia: Lloyd siempre ha sido un muchacho muy independiente. Su soledad le ha obligado a ello y en cierta manera, no esta nada incomodo con ello.

Percepción: La percepción para el rubio ha sido siempre un detalle indispensable. El chico puede captar detalles en aquellos lugares donde nadie podía hacerlo. Parece ser que tiene un talento innato para la observación.

Sentido común: Siempre con una idea lógica en la cabeza. Algunos podrían decir que Lloyd se tendría que haber dedicado a ser detective, pero es algo que no va con él.


DEFECTOS

Introversión: “La gente cuanto más lejos mejor” A Lloyd siempre le ha costado bastante relacionarse con que tipo de gente. Esto no quiere decir que no se relacione con nadie, pero siempre suele tener mucha dificultad en los primeros acercamientos.

Vengativo: Lloyd siempre tendrá una espina clavada para aquellos que lo hicieron sufrir de pequeño. En cierta manera desea encontrarlos, cogerles de los calzoncillos y subirselos hasta la cabeza. No es que quiera hacerles un daño desmedido... pero unas cuantas jugarretas no se las quitará nadie.





Registro de Batalla

Combates PVP ganados: 0
Combates PVP perdidos: 0
Combates PVP empatados: 0

Combates PVM ganados: 0
Combates PVM perdidos: 0

Combates BOSS ganados: 0
Combates BOSS perdidos: 0

Misiones de facción completadas: 0
Misiones de nación completadas: 0
Misiones libres completadas: 0
Misiones de facción fallidas: 0
Misiones de nación fallidas: 0
Misiones libres fallidas: 0
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