Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Mensaje por Kelsa el Jue Nov 06, 2014 11:46 am

Off-Rol: Cronologicamente este PvM va justo despues que este entrenamiento.

-Profesor, acamparemos aquí- Notifiqué al anciano hombre, mientras soltaba las cosas junto a un árbol. Comenzaba a hacerse de noche y lo mejor era parar de caminar. O, en su caso, rodar. -Se esta haciendo de noche.

El profesor, que ya llevaba de nuevo la delantera pese a nuestro tropezón con el Bandersnatch poco despues de salir de Luca, no pareció enterarse, estaba demasiado ensimismado observando, lujurioso, los objetos que habíamos conseguido de los monstruos. A decir verdad había sido una buena carnicería, digna del clan Centurio. No se me daba del todo mal aquello de matar monstruos, quizá debí haber elegido ir a Rabanasta en lugar de quedarme en Midgar.

Al pensar en eso recordé a la pequeña Savea. ¿Cómo le iría? Es demasiado joven y asustadiza, y si yo cómo miembro de Shinra había tenido que enfrentarme a cosas como esa no quería ni imaginar a que tendría que plantarle cara a ella. Probablemente monstruos del calibre del Arqueosaurio o el Armothein.

El profesor parecía ensimismado pensando las cosas que iba a hacer con aquellas cosas que ahora reposaban dentro de mi mochila, pues el compartimento de materiales del profesor estaba a rebosar. Aunque, siendo sinceros, tenía pensado en todo momento quedarme yo con aquellos objetos. La vida de un guerrero es algo dificil y hasta la última mierda te resulta útil. ¡Ademas, bastante que había puesto yo las pociones!

Por ello mismo, tuve que vocear varias veces más al profesor para que se diese cuenta de que lo estaba llamando, virase con una agilidad digna de un ninja con la silla de ruedas y se reuniese conmigo bajo el árbol. Tras hacerlo entendió, soltó la mochila y algunos objetos más, y se alejó un poco, cerca del camino, para vigilar ser atacados por mas monstruos.

-¿Sabes, aspirante a SOLDADO?- Comentaba mientras, yo, por mi parte, me dedicaba a montar las dos tiendas de campaña que la empresa me había dado para el trayecto -Dudo mucho que esos Bandernatch sean lo peor que ronda por la zona. Cuando te acostumbras a la fauna de un sitio, cuando crees que no hay monstruo lo suficientemente poderoso como para sorprenderte, una bestia un escalón por encima aparece para demostrarte lo contrario.- Ya me conocía esa milonga. En el par de días que llevaba con él siempre hacía lo mismo: Explicación sin sentido y batallita de su juventud -Hace ya mas de cuarenta años, en el cuarenta y uno, mientras yo y mi expedición remontabamos la Torna Canal, cansados ya de peces y cangrejos, nos encontramos un dragón negro cómo el estadio de Luca de grande. Cinco días con sus cinco noches que estuvimos luchando. Le cayeron bombas, arpones, espadazos... Y el muy desgraciado ni tan siquiera se tambaleaba..

Dejé de escucharle y me centré en terminar con la tienda de campaña. Allí le dejé, hablando de como, a la noche del tercer día, logró construir un misil antidragones que le llevó otros días más instalar, pero que fue capaz de atinar al dragón en pleno vientre y que lo abrió por la mitad. La verdad es que no me creía esa trola. La torna canal del continente este es un lugar muy tranquilo, y en el improbable caso de que fuese arrasada por un dragón, la última persona que imagino venciendolo es al Profesor Falstones. Incluso yo, que en ese marco temporal aún no había nacido, hubiese hecho más que el químico en esa batalla.

Finalmente tuve preparadas las tiendas de campaña. Eran de un color verde amarronado, muy poco espaciosas y con el logo de Shinra S.A. dibujado en uno de los lados. La verdad es que esos cabrones le ponían en dibujito a todo. Era una publicidad un tanto agresiva, aunque bueno, no se les podía culpar. Tenían que saciar el insaciable hambre económico de Rufus.

-Profesor, voy a por leña para hacer un fuego- Bufé, levantandome
-¿Necesitas leña para hacer un fuego?- Preguntó, tan irrascible como siempre.-¡¿Que clase de Maga Negra eres tu?! Y no me vengas con esa mierda de que no sabes lanzar conjuros de fuego porque te he visto chamuscar vivo a ese grillo hace un rato.
-Necesito algo para mantener la hoguera, señor sabelotodo- Expliqué -Y no querrás que te use a ti cómo al grillo, ¿verdad?

El anciano no pareció pillar la broma, pues su amplia sonrisa se borró del rostro para mostrar una seriedad asombrosa, señal de que no le había hecho ni puta gracia. Enseguida me di la vuelta, lista para encaminarme a los bosques que teniamos alrededor. A juzgar por la flora debiamos estar ya a la altura del árbol Lifa más o menos. A mitad de camino, Midgar no pillaría muy lejos. No es que me hiciese gracia dejar al profesor solo, por eso, antes de irme, saqué un par de granadas de su bolsa y se las pasé.

-Espero que sea suficiente para defenderte. Si en algún momento aparece algún monstruo usalas, y vendré a la mayor brevedad posible.- Pareció que iba a hacer algún chiste, pero no le dio tiempo, pues tan pronto cómo terminé la frase me di la vuelta y me marché en dirección al bosque.

Una vez allí comencé a sacar algunas ramitas. La luna llena ya comenzaba a asomarse por encima de las copas de los árboles y debía darme prisa si no quería que me terminase de oscurecer. No obstante, cuando ya tenía las manos lo suficientemente llenas de ramas oí algo a mi alrededor que me alarmó. Cómo algo rondando entre los matorrales. Por un momento pensé que se trataba de otro  Bandersnatch, pero lo que quiera que fuese pronto se marchó, o al menos dejó de hacer ruido. Por ello decidí que sería un conejo o una rata, que no tenía importancia y que volvería al campamento.

Monté la hoguera, acompañando las ramitas con varias piedras delimitando el circulo para evitar que el fuego se descontrolase y por la mañana ya estuviesemos completamente chamuscados. Se suponía que tenía que proteger al anciano, por mucho que a menudo se me pasase por la cabeza lanzarle una bola de fuego a la cara. Finalmente, y tras ello, tumbé mi futón en el suelo, bajo el verde de la tienda pero dejando la fina tela que hacía de cortina abierta para vigilar a Armald hasta que se acostase, pues había decidido quedarse un rato contemplando las estrellas.

No obstante, el día de hoy había sido muy duro. Todos esos monstruos y criaturas en el camino habían terminado con mis fuerzas y me encontraba totalmente agotada. Por eso, y pese a que intenté quedarme vigilando al profesor hasta que se durmiese, acabé cayendo rendida antes que él. No se cuanto tiempo pasaría dormida, pero cuando me desperté por las voces que pegaba el profesor ya estaba bien entrada la noche.

-¡NIÑA!¡DESPIERTA COÑO!- Fue el grito concluyente que me hizo dar un brinco del futón -Perdonadla, es que me han mandado una triste aspirante como guardaespaldas y la muy inutil ni vigilarme sabe hacer bien, que se ha quedado sopa y todo ¡NIÑA!¡QUE TENEMOS VISITA!

No se del todo por que, quizá porque no le estaba escuchando debido al sueño que tenía, pero pensé que aquellos gritos se debían a que algo le estaba atacando. Por ello, tan pronto cómo recuperé la conciencia de donde estaba desenfundé mi látigo, y, llenando este de magia ignea fruto de mi piro, me lancé al exterior dispuesta a acabar con cuantos monstruos se pusiesen en mi camino.

Pero no eran monstruos lo que había ahí, sino un chico y una chica. No debían tener mas de 20 o 25 años, por lo que aparentemente eran mayores que yo. Me fijé en que el chico llevaba una espada bastarda, mientras la joven llevaba una lanza. Eran, por tanto, guerreros. ¿Que hacían allí? Esperaba que no viniesen a luchar, aunque, pensandolo mejor, si hubiesen querido eso me hubiesen atacado al verme salir con el látigo.

-Oh.. Saludos, peregrinos.- Sonreí mientras guardaba el látigo en su funda -¿Que se os ofrece?¿Puedo ayudaros en algo?
avatar
Kelsa
Shinra S.A. - Aspirante
Shinra S.A. - Aspirante

Mensajes : 203
Fecha de inscripción : 04/11/2014

Hoja de personaje
 : 1
 :
16/100  (16/100)
 : Maga Negra

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Mensaje por Rhoe Crebalt el Vie Nov 07, 2014 2:15 pm

-¡Por mi amada Fal’Cie Azeyma que no veo a más de un metro de distancia!-exclamé molesto mientras caminaba por aquel amplio sendero infinito.
-Te lo dije. Sabía que las pilas esas estaban a punto de gastarse, pero no me hiciste caso, y tuviste que coger la linterna sin pilas de repuesto. Pues ahora te aguantas.-respondió inmisericordemente mi querida hermana Rossa.
-Ha sido un descuido tonto, perdóname la vida.-respondí sin dirigirla la mirada, más que nada porque realmente no sabía dónde se encontraba ella.

Nos encontrábamos en el Camino de Miihen, en plena noche cerrada ¿Qué hacíamos allí? Muy fácil, íbamos de camino a la ciudad de Luca. Nuestro objetivo era el Auditorio. En breve iba a actuar un cantante de ópera famosísimo del cual mi tía Lilia está completamente enamorada. Y el cumpleaños de mi tía era dentro de tres días. Así que ¿qué mejor como regalo de cumpleaños que un buen par de entradas en asiento preferente para ir a ver al cantante de tus sueños junto a tu marido?

El objetivo, como se ve, fue simple. Y Rossa y yo nos pusimos de acuerdo en seguida que esa es la mejor opción como regalo de cumpleaños. Por desgracia, las entradas de ese tipo son caras. Muy caras. Carísimas. Tuvimos que ahorrar entre los dos y poner todo de nuestra parte para poder alcanzar el importe de las entradas. Por desgracia, eso suponía que no podíamos permitirnos siquiera el pasaje en barco volador para poder ir a la taquilla a comprar las entradas dichosas. Por los Fal´Cie, ni siquiera nos alcanzaba para alquilar un chocobo. Mas nos valía que empezásemos a cobrar pronto de las Alas Rojas, que si no, nos veíamos comiendo piedras. Y las piedras no son la dieta de un héroe.

-Me extraña que no nos hayamos topado con un monstruo todavía. No es que esté interesado en que nos saluden, pero me llama la atención.-murmuré en voz baja, mientras seguía caminando casi a ciegas, con la luz de las estrellas como única guía.
-Debe ser porque es de noche. Puede sorprender, pero incluso los monstruos duermen. Aun así, no tentemos a la suerte. Quién sabe si hay alguna bestia noctámbula acechándonos.-respondió Rossa seca y racionalmente, como suele hacer normalmente.
-¿Asustada, Rossa?-solté por lo bajo, con un claro tono de burla.
-Por favor, necesitas mucho más que eso para provocarme, Rhoe.-volvió a responder igual de seca y racionalmente mi hermana.-Lo único que lamento de tener que venir por la noche es no poder disfrutar de ver las ruinas que de vez en cuando te encuentras a los lados del camino. Espero poder verlas a la vuelta.

¿Y por qué habíamos decidido transitar por el camino de Miihen a esas horas de la noche? La respuesta es sencilla una vez observas el tipo de colas kilométricas que uno se topa cuando va a comprar entradas en el Auditorio de Luca. Hay gente que llega con más de doce horas de antelación con el fin de garantizarse una entrada. Si esperábamos a que se hiciera de día, perderíamos horas preciosas y quién sabe si siquiera llegaríamos a tiempo o se nos habrían agotado las entradas en cuanto llegase nuestro turno. No pudiendo llegar de otra forma que a pie, no quedaba otro remedio que ir a esas horas.

Por supuesto, bien sabíamos que aquel sendero no estaba libre de problemas. Desde siempre ha sido un nido de monstruos, y con el Árbol Lifa, mucho más todavía. Pero íbamos bien preparados. Yo llevaba mi leal armadura puesta y a Iustitia desenvainada. Rossa llevaba a Granate y Lapislázuli consigo, dos espadas duales (una con el filo de color azúl y otra con el filo de color rojo) que podían unirse por el mango para hacer una espada de doble filo a conveniencia, como era en ese momento. Si un monstruo osaba aparecer ante nosotros, no nos pillaría desprevenidos.

Pero no nos habíamos topado con ningún monstruo en todo lo que llevábamos de camino, que ya era bastante. Habíamos partido al anochecer y ya era noche cerrada. Nos habíamos propuesto llegar a Luca al mediodía, y el camino era largo. A ritmo normal se tarda un par de días, pero nosotros no podíamos permitirnos tardar tanto, por lo que íbamos caminando a paso rápido. El problema era la luz. El camino de Miihen tiene la ventaja de que es todo recto, y por tanto es prácticamente imposible perderse. Pero ya me tropecé un par de veces, dándome de bruces contra el suelo. Menos mal que mi armadura Lexlumina absorbió todos los golpes. Mientras, Rossa, con mayor capacidad de movimiento que yo se movía bastante más grácilmente. Pero ella misma veía que la falta de luz me estaba retrasando y por ende, retrasando a ella también.

-Podríamos encender un fuego y hacernos una antorcha.-sugirió Rossa al ver que casi me caía por cuarta vez.
-¡Buena idea! Qué pena que no tengamos mechero, cerillas, magia piro, yesca ni pedernal, ni tiempo para buscar un palo que sirva de antorcha, ni experiencia en hacer fogatas, ni nada que se le parezca ¿De dónde sacamos fuego, Rossa?-pregunté con cierto tono escéptico, algo molesto por haber estado a punto de volver a darme de morros contra el suelo.
-¿Y si probamos en ese campamento?
-¿Campamento? ¿Qué campa…? ¡Por los Fal’Cie! Es cierto.-respondí al ver adonde creía que me señalaba Rossa. O más bien, oler.

Apenas podía ver nada, pero el olor a humo llegó a mis narices. No había duda, alguien había encendido una fogata no hacía mucho tiempo, y la leve brisa había llevado el humo a nuestra dirección. Antes de que pudiera decir nada, Rossa se dirigió en dirección al origen del humo y no tardamos en llegar a una especie de pequeño campamento hecho con dos tiendas de campañas a un lado del sendero. Apenas pude fijarme en los detalles, pues la única fuente de luz era una fogata que estaba cerca de su final. Pero pude fijarme en el inconfundible símbolo de Shinra S.A. dibujado en una de las tiendas de campañas ¿Qué diantres? ¿Eran miembros de SOLDADO?

-Rossa, deben estar durmiendo. No deberíamos molestar.-traté de decirle a mi hermana. Demasiado tarde, pues la renacuaja no sólo había entrado en medio del campamento, sino que directamente se había puesto a hablar con un tipo en silla de ruedas que estaba ahí, despierto a pesar de las horas que eran.
-Muy buenas noches, caballero. Verá, somos un par de viajeros que nos hemos quedado in luz, y queríamos saber si podían dejarnos coger algo de fuego de su fogata, para poder seguir el viaje.-pidió amablemente Rossa al ancianísimo hombre de la silla de ruedas.

Ese buen hombre respondió enseguida. Por desgracia, lo hizo a viva voz. Lo hizo mientras iba a buscar a su compañera, y lo hizo gritando a pleno pulmón. Maldije para mis adentros, pues sabía que eso significaba que si los monstruos no nos habían atacado por estar dormidos, ahora era imposible que quedase uno solo sin despertarse por aquel griterío.

Una mujer salió alarmada de la tienda de campaña. Llevaba un látigo ardiente, lo que identifiqué enseguida como magia negra. Y lo reconozco, llevaba una cabellera de plata radiante, que la hacía hermosísima. Pero no había tiempo de quedarse sin habla por la belleza de una buena mujer, pues esta parecía dispuesta a atacar todo lo que se pusiera por delante.

-Tranquila, mujer, tranquila. Venimos en son de paz.-la mujer pareció darse cuenta de que no éramos una amenaza a pesar de ir armados, por lo que se relajó y nos preguntó educadamente qué habíamos venido a hacer ahí.-Le pido un millón de disculpas por alterar su sueño, señorita. Andamos recorriendo el camino de Miihen a estas horas pues necesitamos llegar a Luca antes del mediodía, pero nos hemos quedado sin luz. Si nos pudiera dar un poco de fuego, podríamos hacer una antorcha. Pero no hace falta que use el látigo, en serio. Como paladín, doy mi palabra de que nuestras intenciones son honestas y no tienen nada que temer.

Una vez dicho eso, esperé su reacción. Conocía la fama de Shinra, pero no parecían malas personas. El anciano quizás un poco tocado, sí, pero no eran gente de temer. Por desgracia, lo que sí era de temer iba a alcanzarnos muy pronto.
avatar
Rhoe Crebalt
Alas Rojas - Grumete
Alas Rojas - Grumete

Mensajes : 99
Fecha de inscripción : 04/11/2014
Edad : 30

Hoja de personaje
 : 1
 :
0/100  (0/100)
 : Paladín

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Mensaje por Fal'cie Azeyma el Miér Nov 12, 2014 4:49 am

El escándalo armado por el profesor Falstones, despierta un par de presencias en mitad de la noche. Un gran error por parte de él. Unos ojos rojos acechan desde la oscuridad, aunque vosotros no os dais cuenta de esto. Cuando el paladín Crebalt terminó sus palabras, no hubo descanso para presentarse. Dos monstruos, del tamaño de una persona de estatura media surgieron entre la maleza y los árboles. Habían estado esperando para cazar y ahora tenían varias presas en su punto de mira. Uno de ellos salió corriendo hacia vosotros, para mostraros su amenazante pose, y su cuerpo robusto. Mientras que el otro, embistió contra las tiendas de Shinra, destrozándolas.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

SHREDS
[NIVEL 2]



STATS:

Shred A (Vanguardia)
VIT
FUE
MAG
PRE
RST
ESPAGI
200200525205

Shred B (Vanguardia)
VIT
FUE
MAG
PRE
RST
ESPAGI
200200525205


AFINIDAD:


INMUNIDADES:
¿¿??

HABILIDADES PASIVAS:
- Acorazado: Mientras esté en vanguardia todos los ataques físicos le hacen un 50% menos de daño. Cuando su vitalidad descienta del 50%, los ataques físicos le harán un 25% menos de daño.  

Podéis atacar primero.
avatar
Fal'cie Azeyma
La Guardiana
La Guardiana

Mensajes : 43
Fecha de inscripción : 10/10/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Mensaje por Kelsa el Jue Nov 13, 2014 7:42 pm

Kelsa [Retaguardia]  -   Profesor Falstones [Retaguardia]

Acción de Kelsa:

Piro a Shred A

PIRO

  • Elemento:
  • Tipo: Mágico
  • Uso: Ofensivo
  • Alcance: A distancia
  • Efectos: Causa un daño a un enemigo de 5d6+MAG-ESP del objetivo
  • Gasto: 12 PM
  • Precisión: 90%. Suma el porcentaje a tu PRE y réstalo con la AGI de tu enemigo para saber la probabilidad de precisión, luego tira un dado 1d100, si el resultado del dado es mayor que la probabilidad de precisión el ataque fallará.
  • Disponibilidad: Se obtiene desde el comienzo

Precisión: Dificultad 95%
Kelsa ha efectuado 1 lanzada(s) de uno 1d100 (Imagen no informada.) :
49

Daño: +10
Kelsa ha efectuado 5 lanzada(s) de uno 1d6 (Imagen no informada.) :
3 , 4 , 4 , 6 , 5
Acción del Profesor:
Piña a ambos Shred (Gastando Sustancia Fuego y Sustancia Tormenta)

MEZCLAR

  • Elemento: No Elemental
  • Tipo: Varía
  • Uso: Varía
  • Alcance: A distancia
  • Efectos: Combina dos objetos para causar un efecto específico. Revisar las mezclas en el post de abajo para saber qué combinaciones hacer
  • Gasto: 16 PM
  • Precisión: N/A
  • Disponibilidad: Se obtiene desde el comienzo

    PIÑA

    • Elemento: y
    • Tipo: Mágico
    • Uso: Ofensivo
    • Alcance: A distancia
    • Efectos: Causa un daño a todos los enemigos de 6d4+MAG-ESP de los objetivos
    • Gasto: Piedra de tormenta/Sustancia de tormenta + Piedra de fuego/Sustancia de fuego
    • Precisión: 90%. Suma el porcentaje a tu PRE y réstalo con la AGI de tu enemigo para saber la probabilidad de precisión, luego tira un dado 1d100, si el resultado del dado es mayor que la probabilidad de precisión el ataque fallará.
    • Disponibilidad: Se obtiene desde el comienzo

    Precisión: Dificultad 100% (Tirar es innecesario xD)
    Daño: -5
    Kelsa ha efectuado 6 lanzada(s) de uno 1d4 (Imagen no informada.) :
    4 , 4 , 3 , 3 , 4 , 4

avatar
Kelsa
Shinra S.A. - Aspirante
Shinra S.A. - Aspirante

Mensajes : 203
Fecha de inscripción : 04/11/2014

Hoja de personaje
 : 1
 :
16/100  (16/100)
 : Maga Negra

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Mensaje por Kelsa el Jue Nov 13, 2014 8:55 pm

Escuché atentamente las palabras del hombre que se nos presentaba. Se identificó cómo Paladín y me dió su palabra de que no iba a atacarnos. Al parecer querían que les encendiese la antorcha con un poco de Piro. ¿Por que no lo habían dicho antes? O mejor aún ¿Por que diablos el profesor Falstones no me había avisado de que solo venían a buscar fuego antes de que me lanzase cómo una loca endiablada a calcinarlos con mi látigo. Fuere cómo fuese, y aun no se por que, apagué el fuego de mi látigo, quedandonos a oscuras a la luz de las brasas y la luna llena, que brillaba con luz propia en lo mas alto del cielo.

No sabía del todo por que pero aquellas gentes me daban buenas vibraciones. Al menos el Paladín cuyo nombre aún no conocía. La chica, lancera al parecer, aún no había abierto la boca, por lo que no podía conocer su forma de ser. Aun así me inspiraba muchísima confianza. Sabía que no eran malas gentes. Quizá no lo sabía, pero si lo intuía. Y probablemente el profesor también, pues si no, no los hubiese dejado pasar. Aunque conociendolo quizá simplemente quería admirar desde mas cerca a la lancera. Aun así ya se sabe lo que dicen, todo sitio donde ShinRa pone el campamento pasa a ser zona restringida, mas aún dentro de la Región de Fohovam, cuyas fronteras hacía ya horas habiamos transpasado.

-Duh...- Balbuceé sin atinar a decir ninguna palabra coherente -Oh, claro...- A punto estaba de ofrecerles encender personalmente con un hechizo su antorcha, cuando algo interrumpió subitamente la conversación, haciendo que me girase cómo una exhaltación dispuesta a protegerme.

Dos bestias emergieron en mitad de la noche. Su color oscuro las hacía bastante difíciles de detectar, pero el brillo plateado de la luz de la luna sobre sus enormes figuras los delataban. Eran seres petreos de aproximadamente mi altura, quizá un poco mayores, pero infinitamente mas gruesos. Rígidos cómo la enorme roca con la que se les podría confundir si estuviesen quietos. Ojala lo hubiesen estado. Pero no. Esos bichos eran enormes y corrían en nuestra dirección. Corrían en nuestra dirección muy rápido, cómo una exhalación dispuesta a aplastarnos cómo si fuesemos simples tortitas. Di un paso atrás, intentando averiguar si sería mejor hacerme a un lado o simplemente esperar quieta para evitar alarmar aun más si cabía a aquellos bichos enormes.

-¡En Guardia!- Grité inmediatamente, retrocediendo un poco -Falstones se situó junto a mi en su silla de ruedas.-Peregrinos, demostrad que sabeis usar esas armas y tendreis todo el fuego que querais.
-Si lo haceis bien incluso os invitaré a unas cañas en Midgar- Bromeó el anciano, que ya había sacado la bolsa en la que guardaba los componentes, dispuesto a hacer otra de las suyas

Una de las bestias se paró a escasos metros del campemento, lanzando un atronador rugido. La oscuridad de la noche me impedía aún poder verlo del todo bien, por eso mismo aproveché el momento de parón del monstruo para generar una pequeña llamita en el centro de mi mano y dispararla a toda velocidad a las escasas brasas que aún quedaban en la hoguera. Por suerte para mi ni la mitad de las ramas que había recogido habían ardido en su momento por estar mojadas, y ahora que el agua se había evaporado ardieron enseguida, iluminando con eficacia los alrededores. Pude ver entonces a la criatura a la que nos enfrentabamos. Aun así, mantuve la energía ignea en la palma de mi mano. Sabía que posteriormente volvería a hacerme falta.

Esa bestia probablemente fuese el bicho mas peligroso al que nos habíamos enfrentado desde que comenzó nuestra caminata por Miihen. Casi podría imaginarme a esos insoportables Bandersnatch que tantos problemas nos habían dado lanzandose sobre aquella cosa, arañandola y mordiendola sin causarle el mas mínimo rasguño y finalmente siendo aplastados contra el suelo por aquellos enormemente pesados apendices en forma de pala, cómo los de un topo, que le hacían la función de brazo. ¿Que criatura era esa?

Ojala ese viejo inutil hubiese estudiado biología..

Pero no era ese el único que venía a por nosotros. Ya os dije que había dos, y, de hecho, seguía habiendo dos. Había un segundo de esos animales rodeandonos. Nos estaba flanqueando, intentando entrar por uno de los lados cómo ya hubiese intentado hacer el lobo. Fui a avisar a los recien llegados de la presencia de aquellas cosas, justo a tiempo para ver cómo aquel monstruo petreo se giraba y comenzaba una carga. Pero no una carga en nuestra dirección, sino dirigiendose a un punto justo detras de nosotros. Miré ahí, y palidecí al ver lo que había en ese punto: Las tiendas de campaña.

Enseguida supe que las destrozaría. Y no solo eso: Tambien que me tocaría a mi reponerlas. ¿Sabeis? Rufus no es que sea una persona caracterizada por su buena fé y su solidaridad. Si bien es cierto que ofrece ciertos servicios a los guerreros que mas fieles le llegan a ser, es decir, esos que entran en el cuerpo de élite conocido cómo SOLDADO, los aspirantes, los soldados rasos, no somos mas que mera mano de obra. Y si en algún momento se nos ocurre cometer una imprudencia y hacer que ShinRa pierda el mas minimo guil... Que los Fal'Cie se apiaden de nuestro alma. Por ello mismo, cuando vi a aquella cosa arrojandose sobre las tiendas de campaña las di completamente por perdidas, y comencé a hacer los calculos sobre el dinero que tendría que pagar. ¿¡Que demonios?! No era momento para eso.

La tienda mas cercana al monstruo, en la que yo se suponía que tenía que estar durmiendo, quedó completamente destrozada al recibir el peso de aquella bestia. Sentí desde mi posición cómo su estructura interna crujía, partiendose en varios trozos. Por suerte, las bolsas con objetos y demas estaban en la otra esquina del campamento, por lo que lo único de valor que se había destrozado en aquella acometida era la dicha tienda. La del profesor, por otro lado, resistió el placaje, amortiguado por mi propia tienda, aunque el agarre al suelo se soltó por el golpe y salió disparada, comenzando a rodar camino de Miihen abajo aún montada. Tras finalizar la tacleada la bestia quedó atrapada entre las sabanas que constituían el lugar donde hacía un momento había estado durmiendo. Decidí aprovechar la oportunidad.

Aún conservando cierta energía de fuego en mi mano derecha, la levanté con rápidez y comencé a generar una ráfaga de pequeñas bolas de fuego, de no mayor tamaño que mi pulgar. Eran pequeñas esferas igneas, lanzadas a gran velocidad. Si bien era cierto que no dominaba la movilidad por el campo y el uso del látigo cómo arma igual que mi maestra Laecella -Tengo que reconocerlo, Jormungandr es un mero catalizador- el lanzamiento de hechizos directos era mi especialidad. Bien enormes bolas de fuego o bien rápidas ondas electricas, las clavaba todas sin excepción.

La tela con el símbolo de Shinra en su dorso, teniendo atrapado al monstruo bajo ella, ardió con una facilidad asombrosa tras recibir cuatro o cinco de las pequeñas canicas llameantes, rodeando al monstruo con un fuego que parecía no ir a darle piedad. La otra bestia rapidamente fue a asistir a su compañero, poniendose frente a mi y lanzando un nuevo rugido. Era como si solo supiese rugir. El otro por su parte tardó unos segundos más en salir de debajo del ardiente futón y volver a incorporarse al combate.

Y probablemente hubiese desado no haberlo hecho, porque tan pronto como lo hizo algo cayó junto a él. Era un objeto pequeño, del tamaño de un puño. Realmente, y si lo hubiese mirado desde mas cerca, hubiese visto que se trataba de la botella de una de las pociones que habíamos consumido durante el viaje. Había sido una travesía dura y llena de monstruos y habíamos tenido que asistirnos cómo buenamente podiamos. Ahora estaba llena con dos líquidos; uno amarillo y negruzco que recordaba en parte al aceite y uno completamente rojo cómo la sangre, que no parecían querer mezclarse y luchaban en el interior del frasquito por ganar terreno. Ya sabía de sobra la inestabilidad que solían tener ese tipo de compuestos, pues Falstones me lo había demostrado durante todo el camino, por ello, y por mera precaución, me tapé la cara con los brazos a la espera de que explotase.

Los monstruos no parecían esperarselo tanto cómo yo. Curiosos ante aquello que había caido a sus pies, pues no parecían haber visto nada así en sus tristes vidas de alimaña, se acercaron dando saltitos con esas patas, excesivamente delgadas para sus enormes y rígidos cuerpos de piedra. Se acercaron un poco, y al mas minimo contacto la botella explosionó. Fue un chispazo enorme, acompañada de una onda expansiva de fuego en ambas direcciones. El primero de los monstruos cayó de bruces, algo atolondrado, mientras el otro, alarmado, se giró hacia nosotros lanzando un rugido.

-Vas mejorando, Aspirante- Sonrió el profesor retrocediendo con la silla de ruedas.
-Lo mismo digo, profesor.- Retrocedí junto a él. -Lo mismo digo

Retrocediendo quedabamos en una posición de retaguardia, quedando el paladín y la lancera en primera linea de combate. Siendo honestos podriamos cubrirles mucho mejor desde detras

-Todos vuestros, camaradas- Sonreí, cediendoles el turno.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Kelsa Nydeon [R]
VIT: 100
PM: 200 - 12= 188
L: 0/100
1 FUE | 30 MAG | 10 PRE | 10 RST | 20 ESP | 10 AGI
Condición: Saludable

Profesor Falstones [R]
VIT: 170
PM: 130 - 16 = 114
10 FUE | 15 MAG | 15 PRE | 10 RST | 10 ESP | 20 AGI
Condición: Saludable
avatar
Kelsa
Shinra S.A. - Aspirante
Shinra S.A. - Aspirante

Mensajes : 203
Fecha de inscripción : 04/11/2014

Hoja de personaje
 : 1
 :
16/100  (16/100)
 : Maga Negra

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Mensaje por Rhoe Crebalt el Sáb Nov 15, 2014 1:41 pm

Mi impresión había sido acertada, o al menos, eso me pareció ante la respuesta que dio la joven y hermosa mujer de pelo plateado. Algo había en ella que me traía buenas vibraciones, aunque no era capaz de decir el qué. Por desgracia, no iba a tener tiempo de investigarlo. Y es que, a pesar de que el encuentro no se iba a resolver de mala manera pese a nuestra intrusión, íbamos a recibir todos una visita nada esperada y mucho menos querida.

-¡Cuidado! ¡Monstruos!-gritó Rossa alarmada, para hacer un salto mortal hacia atrás con el fin de evitar ser pillada por la embestida de uno de esos seres.

Sí, un salto mortal hacia atrás. Y lo hizo con toda naturalidad. Se lo he visto hacer mil veces y aun así me sigue sorprendiendo cuando lo hace. Ya sé que como caballero dragón es capaz de hacer cosas todavía más impresionantes, como saltar decenas de metros en el aire y aterrizar sin el menor problema. Pero incluso ese tipo de movimientos, aparentemente más humildes, ya eran suficiente para dejarme boquiabierto. Ni en sueños podría hacer yo un salto mortal o una voltereta. Y Rossa los hacía como si nada (aunque claro, a diferencia de mí, Rossa no portaba una armadura metálica que la cubría todo el cuerpo, y que pesaba una barbaridad). Esas acrobacias era el estilo de combate tan particular que mi madre le había enseñado.

Yo también retrocedí unos pasos, de manera menos llamativa de mi hermana. Con la poca visión que la luz de las estrellas nos otorgaba, pude ver qué era aquella cosa que nos atacaba, saliendo desde unos matorrales cercanos. Se trataba de una mole pétrea de estatura hume, de ojos rojos y cuerpo redondeado. Piernas cortas pero pies larguísimos y brazos redondos. Si esa cosa estuviese quieta y agachada, salvo por los ojos sería imposible diferenciar de una roca del camino. Y lo peor de todo es que iba acompañada de una hermana gemela.

-Son Shreds. Seguro que los atrajo los gritos del viejo ¿Vamos a tener que luchar, verdad?-la voz de Rossa denotaba fastidio, más que nada porque para ella, la aparición de esos monstruos era un retraso molesto.
-La duda ofende, Rossa.-respondí aferrando mi espada bastarda Iustitia y encarando a las bestias sin ningún tipo de temor. Como paladín, no podía dejar a esa mujer lidiar sola con esas cosas, mucho menos cuando había también un pobre anciano en silla de ruedas al que proteger.-Que héroe más cutre sería si hiciera cualquier otra cosa, por favor.-Justo después de decir aquello a mi hermana, tanto la mujer como el anciano nos animaron a intervenir en la pelea, con fuego y un trago como recompensa. Aunque mucho me temía que Midgar me pillaba demasiado lejos como para acudir sólo por una bebida.-¡Contad con nosotros! Poneos justo detrás de mí, y yo os cubriré. Como héroe, será un placer luchar para vosotros dos contra esta pétrea amenaza.
-Ponte serio, Rhoe. Los Shreds no son cosa de broma.-me regañó mi hermana.
-Con lo mucho que me conoces, y que no sepas aún cuando estoy hablando en serio.-respondí sin perder la vista en ninguno de los dos monstruos.

La maga ayudó en eso de poder ver a los monstruos lanzando un hechizo piro hacia las brasas de la hoguera, avivándola un tiempo más. Gracias a eso, la zona se iluminó y podíamos ver ya a las bestias con total claridad. Bastó verlas ya plenamente para darse uno mismo cuenta que aquellas cosas no eran cosa de risa, y que había que estar bien preparado para derrotarlas. Mientras una de las bestias intentaba rodearnos, la otra no perdió el tiempo y se lanzó a la carga de una de las tiendas de campaña, destrozándola por completo. Menos mal que ya no quedaba nadie dentro, porque de lo contrario, hubiera tenido un muy amargo despertar. Ver la capacidad destructiva de ese ser, al ver como dejaba para el arrastre toda la tienda, nos dejaba bien claro que nos enfrentábamos a un ser bruto de gran fuerza. La otra tienda de campaña sólo fue golpeada y levantada de sus cimientos, para acabar rodando camino de Miheen abajo.

La maga negra tomo fue la primera en actuar de nuestro grupo. Parece ser que ya daba totalmente por perdida la tienda de campaña, porque ni se cortó un pelo en lanzar otro hechizo ígneo, esta vez directo al monstruo, aunque eso significase que las llamas consumirían lo poco salvable que pudiera quedar de la tienda de campaña.

No sólo eso, sino que el anciano empezó a sacar una serie de objetos, con el cual improvisó una especie de bomba que arrojó contra los dos monstruos al mismo tiempo. Tuve que cubrirme los ojos con un brazo para no quedarme cegado por la explosión. Vaya con el anciano, parecía tan indefenso y resultaba que tenía sus trucos bajo la manga. Aun así, su minusvalía le hacía un blanco perfecto contra los monstruos. Había que tener eso muy en cuenta. Ellos mismos se daban cuenta de que cara a cara no podrían hacer mucho y se quedaron hacia atrás, mientras nos decían que era nuestro turno.

-Los Shreds son seres muy duros, y destacan por su defensa. Son resistentes sobretodo a ataques físicos. Tendremos que recurrir a la magia si queremos tener alguna oportunidad.-explicó Rossa con sencillez. Menos mal que ella había estudiado la fauna del camino de Miheen antes del viaje. Su conocimiento de la materia iba a sernos esencial.
-Entendido. Quédate atrás para proteger al anciano y yo distraeré a las bestias combatiéndolas cara a cara.-respondí con determinación.
-Vale, pero con cuidado, Rhoe. No subestimes a los monstruos.-y acto seguido corrió para ponerse al lado de la silla de ruedas del soldado.

Rossa no se limitó a hacer eso, sino que desde ahí se dispuso a atacar a los monstruos ¿cómo lo hizo? Empezó a canalizar energía desde sus brazos y trasmitir esa energía a Granate y Lapislázuli, ahora separadas, de forma que empezaron a brillar con intensidad. Luego, tomo aire profundamente y lo soltó directamente en el filo de ambas espadas, las cuales empezaron a soltar chispas y pequeñas descargas eléctricas. Después, apuntó la punta de cada espada en dirección a donde se encontraba las bestias.

-Morid.-fueron la única palabra que salió de su boca. Y como aviso, un enorme rayo eléctrico salió disparado de cada una de sus armas en dirección a cada bestia, a toda velocidad. Pese a su falta de entusiasmo por luchar que tenía inicialmente, una mueca sádica podía verse ahora en el rostro de Rossa.-Por desgracia, esto no será suficiente. Preparaos para el contraataque.-dijo entonces a la maga y al anciano.

Mientras, yo no estuve ocioso. Recé para mis adentros una oración a Azeyma, dedicándole de antemano la victoria de esa batalla. Y empecé a canalizar el poder que mi amada Fal’Cie me había otorgado en Iustitia, iluminándose de color dorado. Sí, en ese sentido era igual a mi hermana, iluminando el arma para descargar un rayo con ella. En eso se notaba que éramos familia. Pero había dos diferencias. La primera era que en vez de un rayo eléctrico, era poder sagrado lo que había invocado. Y lo segundo: yo no iba a atacar desde lejos.

-Es una pena que no podáis comprender lo que digo, monstruos. Pero aun así, lo intentaré.-dije con plena confianza mientras me acercaba al que había destruido la tienda de campaña.-Sentíos orgullosos, mis queridos Shreds, porque vais a ser destruidos ni más ni menos que por el héroe, Rhoe Crebalt.

Y acto seguido, me lancé al ataque, ya sin más preámbulos ni pérdida de tiempo. Mi espada bastarda se hizo el doble de grande, aunque el filo ahora era de pura magia sagrada. Y con ese poder, me dispuse a hacer un par de cortes en forma de cruz con el cual partir a ese endiablado monstruo. Tenía público observándome, no podía fallar.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Acción Rhoe: Cruz Sagrada a Shred A.

Cruz Sagrada:
CRUZ SAGRADA

  • Elemento:
  • Tipo: Mágico
  • Uso: Ofensivo
  • Alcance: A distancia
  • Efectos: Causa un daño a un enemigo de 4d6+MAG-ESP del objetivo
  • Gasto: 11 PM
  • Precisión: 85%. Suma el porcentaje a tu PRE y réstalo con la AGI de tu enemigo para saber la probabilidad de precisión, luego tira un dado 1d100, si el resultado del dado es mayor que la probabilidad de precisión el ataque fallará.
  • Disponibilidad: Se obtiene desde el comienzo


Tirada de Acierto (85%):
Rhoe Crebalt ha efectuado 1 lanzada(s) de uno 1d100 (Imagen no informada.) :
1

Tirada de Daño:
Rhoe Crebalt ha efectuado 4 lanzada(s) de uno 1d6 (Imagen no informada.) :
6 , 6 , 1 , 3

Acción Rossa: Hálito Rayo a Shreds A y B.

Hálito Rayo:
HÁLITO RAYO

  • Elemento:
  • Tipo: Mágico
  • Uso: Ofensivo
  • Alcance: Distancia
  • Efectos: Produce un daño de 3d6+MAG-ESP. Golpea a tantos enemigos como quieras, alternando entre vanguardia y retaguardia sin que afecte a la precisión de la habilidad
  • Gasto: 10  PM (+5PM por cada personaje mas al que se golpée)
  • Precisión: 85%. Suma el porcentaje a tu PRE y réstalo con la AGI de tu enemigo para saber la probabilidad de precisión, luego tira un dado 1d100, si el resultado del dado es mayor que la probabilidad de precisión el ataque fallará.
  • Disponibilidad: Se obtiene desde el comienzo


Tirada de Acierto Shred A (90%):
Rhoe Crebalt ha efectuado 1 lanzada(s) de uno 1d100 (Imagen no informada.) :
53

Tirada de Daño Shred B (90%):
Rhoe Crebalt ha efectuado 1 lanzada(s) de uno 1d100 (Imagen no informada.) :
79

Tirada de Daño:
Rhoe Crebalt ha efectuado 3 lanzada(s) de uno 1d6 (Imagen no informada.) :
4 , 5 , 4

Rhoe Crebalt [Vanguardia]
VIT: 200
PM: 100 - 11= 89
L (Furia): 0/100
15 FUE | 20 MAG | 5 PRE | 15 RST | 20 ESP | 5 AGI
Condición: Saludable

Rossa Ogard [Retaguardia]
VIT: 180
PM: 120 - 15 = 105
15 FUE | 15 MAG | 10 PRE | 15 RST | 15 ESP | 10 AGI
Condición: Saludable
avatar
Rhoe Crebalt
Alas Rojas - Grumete
Alas Rojas - Grumete

Mensajes : 99
Fecha de inscripción : 04/11/2014
Edad : 30

Hoja de personaje
 : 1
 :
0/100  (0/100)
 : Paladín

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Mensaje por Rhoe Crebalt el Sáb Nov 15, 2014 1:47 pm

Resultado Cruz Sagrada:
-Acierto a Shred A
6 + 6 + 1 + 3 + 20 (MAG) - 20 (ESP) = 16 a Shred A

Resultado Hálito Rayo:
-Acierto a Shred A
-Acierto a Shred B
4 + 5 + 4 + 15 (MAG) - 20 (ESP) = 8 a Shred A y B
avatar
Rhoe Crebalt
Alas Rojas - Grumete
Alas Rojas - Grumete

Mensajes : 99
Fecha de inscripción : 04/11/2014
Edad : 30

Hoja de personaje
 : 1
 :
0/100  (0/100)
 : Paladín

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Mensaje por Fal'cie Azeyma el Mar Dic 02, 2014 5:28 pm


El pobre Shred no solo ha sido objetivo de dos ataques flamígeros, sino que, además de e ello, el poder divino del paladín Crebalt ha hecho mella en él. El sufimiento del animal se puede ver fácilmente, y sus gestos son más violentos. Ruge como si fuera un depredador nato, pero no es un rugido de intimidación, sino de dolor. Tras ello, un aura roja comienza a rodearle. A esto, se le suma una especie de humo que es expulsado del cuerpo del Shred por algún que otro poro de su rocosa piel.-

Con un rugido atronado, el ambiente se llena d ese humo, mientras el rojizo animal sigue rugiendo. Sentís aquella especie de magia como penetra en vuestros cuerpos y comienza a dañarlos, sintiendo lo mismo que aquella bestia ha sentido instantes atrás. Cada cual de vosotros, representa en su interior como sus propios ataques fueran devueltos contra ellos. La venganza del Shred estaba siendo ejecutada.

Mientras tanto, su compañero, mueve sus enormes brazos, conjurando una especie de barrera alrededor de los dos, cubriéndoles así de los próximos ataques mágicos. Parecían bestias descerebradas a simple vista, pero eran más listas de lo que parecían. Aún así, estas bestias estaban dándolo todo, y aquel ataque tan especial, no sería capaz de volverlo a ejecutar.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

SHREDS
[NIVEL 2]



STATS:

Shred A (Vanguardia)

VIT
FUE
MAG
PRE
RST
ESPAGI
124/20020052524*5

Shred B (Vanguardia)
VIT
FUE
MAG
PRE
RST
ESPAGI
175/20020052524*5

AFINIDAD:


INMUNIDADES:
¿¿??

HABILIDADES PASIVAS:
- Acorazado: Mientras esté en vanguardia todos los ataques físicos le hacen un 50% menos de daño. Cuando su vitalidad descienta del 50%, los ataques físicos le harán un 25% menos de daño.  

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Acción:

Shred A: Represalia a TODOS (Solo 1 vez por combate)

  • Elemento: No Elemental
  • Tipo: Mágico
  • Uso: Ofensivo
  • Efectos: Devuelve todo daño realizado, sumado y dividido entre los enemigos, sin poder estos defender el daño con sus defensas.
  • Precisión: 100%


Shred B: Alarido Nocturno a Shred A y B

  • Elemento: No Elemental
  • Tipo: Mágico
  • Uso: Apoyo
  • Efectos: Provoca el estado alterado Escudo en los objetivos durante 4 turnos.
  • Precisión: 100%


* = Aumentado el stat por estado alterado Escudo.

Daños:  19 de daño directo a cada uno.
avatar
Fal'cie Azeyma
La Guardiana
La Guardiana

Mensajes : 43
Fecha de inscripción : 10/10/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un alto en el camino [Rhoe Crebalt, Camino de Miihen, lvl 2]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.